De la semilla a la planta: una guía sobre las etapas de desarrollo de la planta de cannabis
La planta de cannabis atraviesa varias etapas de desarrollo, desde que se planta la primera semilla hasta que alcanza su pleno crecimiento. Cada etapa es esencial para garantizar la calidad y el crecimiento de la planta. En esta guía repasamos las fases de desarrollo más importantes y explicamos cómo cada una contribuye a la forma y estructura final de la planta.
1. Germinación
El desarrollo de la planta de cannabis comienza con la semilla, que contiene los nutrientes necesarios para iniciar su crecimiento. En las condiciones adecuadas -con humedad y calor- la semilla rompe su cáscara y envía una raíz hacia la tierra. Esta etapa, denominada germinación, dura normalmente entre 1 y 7 días y marca el inicio de la planta.
La germinación es fundamental para darle a la planta un comienzo saludable, ya que es en esta fase cuando se establecen las raíces, que se convierten en el primer vínculo de la planta con los nutrientes y el agua del suelo.

2. Etapa de plántula
Una vez que la semilla ha germinado, comienza la etapa de plántula, en la que aparecen las primeras hojas, conocidas como cotiledones. Estas hojas tienen un aspecto distinto al de las hojas típicas del cannabis, pero son esenciales, ya que ayudan a la planta a convertir la luz en energía mediante la fotosíntesis. Poco después, empiezan a crecer las características hojas dentadas.
La etapa de plántula dura normalmente entre 2 y 3 semanas y requiere bastante luz y humedad para garantizar que la planta crezca fuerte y robusta.
3. Crecimiento vegetativo
Una vez que la planta ha establecido sus raíces y ha producido las primeras hojas, entra en la fase vegetativa, caracterizada por un crecimiento rápido. En esta fase, la planta se centra en desarrollar tallos fuertes y más hojas, que favorecen la fotosíntesis y le proporcionan la energía que necesitará en la siguiente etapa. Aquí la planta puede crecer considerablemente tanto en altura como en anchura.
Durante el crecimiento vegetativo es importante que la planta reciba suficiente luz, nutrientes y agua, ya que en esta fase acumula los recursos que respaldarán la floración.
4. Floración
Tras el crecimiento vegetativo, la planta entra en la etapa de floración. En este momento comienza a desarrollar flores, que contienen la mayoría de los compuestos activos de la planta y los terpenos responsables de su aroma característico. La duración de la floración varía según la variedad, pero suele extenderse entre 8 y 12 semanas.
La fase de floración es decisiva, ya que es en este momento cuando se define definitivamente el aspecto y la calidad de la planta. Las flores también desarrollan pequeñas glándulas de resina, visibles como diminutos puntos brillantes en su superficie. Estas contribuyen al aspecto único de la planta y la convierten en todo un espectáculo visual.
5. Cosecha
Cuando la floración ha finalizado, la planta está lista para la cosecha. En esta etapa, la planta se retira de la tierra y se prepara para su uso posterior. El proceso de cosecha suele incluir el secado y, en ocasiones, un procesado adicional del material vegetal para conservar su calidad y aroma. Tras la cosecha, las distintas partes de la planta pueden emplearse en una amplia variedad de productos, desde cosmética hasta textiles, en función de la normativa y el uso previsto.